El vuelo circular es una disciplina del aeromodelismo en la que el modelo no vuela físicamente de una manera libre.
El modelo y el piloto están unidos durante todo el vuelo mediante un par de cables muy finos, que sirven para accionar el mando que hace que el aeromodelo pueda subir o bajar a voluntad.

El piloto tiene en su mano un mando en forma de «C» que se llama manija al que se unen los dos cables de mando, cuyo extremo opuesto está unido a una actuador mecánico en forma de «T», que hace que el timón de profundidad del estabilizador del modelo pueda subir o bajar.
Es sencillo, si movemos la manija hacia arriba el modelo sube, y si la movemos hacia abajo, pues baja.
El modelo vuela en círculos alrededor del piloto, que acompaña su movimiento.


